Durante estos últimos meses, hemos estado trabajando intensamente para que nada fallara en este día. Somos conscientes del nivel alcanzado en las últimas ediciones de la MIM y en la CSP.
A pesar de todo el trabajo y esfuerzo desinteresado, y a pesar de estar en permanente alerta, cada año el día de la prueba surgen incidencias de última hora. Todos aquellos problemas que dependen directamente de nosotros y mientras tengamos tiempo material, intentamos resolverlos, pero lamentablemente algunas cosas no podemos remediarlas. Ahora solo cabe pedir disculpas por los errores cometidos y tomar buena nota para que no se repitan.
Una de las cuestiones más importantes que nos preocupan es la atención a los corredores, concretamente su seguridad y la comida y bebida en los avituallamientos.
Respecto al tema de la comida y bebida, si en algunos de los avituallamientos iniciales se terminaron algunos productos, os aseguramos que no ha sido por falta de previsión. Siempre hacemos las previsiones según el numero definitivo de inscritos. Aunque algunos corredores se nos quejan de no poder inscribirse en la última semana, las inscripciones se cierran una semana antes para poder adecuar las necesidades de bebida y comida al número de inscritos. Cuando se conoce el número de participantes, se realizan los pedidos según la experiencia de años anteriores. Así, si el año anterior no hubo problemas en este aspecto, no debería haber faltado de nada éste.
A pesar de ello hay otros factores que se nos han escapado o son de muy compleja previsión, pues las condiciones climatológicas influyen en comer y beber de más o de menos.
En la edición anterior, de calor extremo, se consumió muchísimo líquido y bastante menos sólido. Al tomar esta referencia para el suministro de alimentos, se ha producido una errónea apreciación de la cantidad necesaria de algunos productos. Ésta ha sido la causa fundamental del error de cálculo, aunque no la única, dado que existen otros factores difícilmente predecibles, pues nos hablan también de espectadores que se abastecían de los avituallamientos a modo de convite público (pues al ver tal cantidad, se da la falsa apariencia de que los recursos son ilimitados), bastantes corredores ¡sin dorsal! y algunos otros que se aprovisionan en exceso de determinados productos, que muchas veces luego no consumen o acaban tirando por el camino y que tienen que ser recogidos por la escoba o los voluntarios de los controles, como así nos han indicado.
Otro incidente muy comentado ha sido el atasco de tráfico en el entorno de Sant Joan. Cada año son más los familiares y amigos que se acercan a meta para recibir a los corredores. El entorno de Sant Joan esta enclavado en un paraje natural, cuenta con amplias zonas de acampada, pero con zonas limitadas de aparcamiento. Por ello, se requiere una importante labor de concienciación de todos para evitar el uso de vehículos particulares, y en ese caso respetar las indicaciones de aparcamiento del personal de seguridad, aunque en ocasiones ello implique estacionar el vehículo lejos de la meta y tener que caminar cierta distancia, es un paseo agradable en un entorno natural privilegiado.
Tal como nos han señalado los guardias de seguridad, desatendiendo sus indicaciones e incluso enfrentándose a ellos, hubo quien aparcó en un costado de la carretera (y a continuación otros muchos más) dejando sólo libre un estrecho carril, que colapsó en cuanto el primera autobús se encontró con tráfico de cara y con el que venía a continuación.
Pero el problema de este atasco, va mas allá de la incomodidad por el tiempo de espera de familiares y amigos, el problema grave sería si, en el momento de atasco, hubiera de salir alguna de las ambulancias de meta para evacuar urgentemente a algún corredor (afortunadamente no sucedió este año, pero ocurrió el año pasado). Por tanto, por motivos de seguridad de los corredores NO podemos consentir que vuelva a atascarse el acceso a meta, y si para ello debemos limitar el acceso en vehículos particulares, el próximo año deberemos tomar medidas como ya nos hemos visto obligados a hacer en el acceso a Sant Miquel de Torrocelles (donde el año pasado ocurrió un atasco que impedía la salida de ambulancias), sintiendo las molestias que esto pueda ocasionar a acompañantes y espectadores, pero es fundamental garantizar la seguridad y atención a los corredores.
Somos los primeros en lamentar estos incidentes y todos los que habéis comentado. Os pedimos por ello de nuevo disculpas y haremos lo posible para que no se repitan. Pero también os pedimos que seáis comprensivos con unos voluntarios y organización, con sus defectos y virtudes, que lo único que buscan es realizar lo mejor posible esta ya histórica carrera con vistas a que sea el mejor escaparate de nuestra Provincia y su gente, y ello poniendo muchas, muchas, muchas horas de trabajo y esfuerzo GRATUITO, siendo su única remuneración la satisfacción de los que en ella participan.
Gracias a todos